Dilemas en una Teoría General de la Planificación

RITTEL, Horst  y WEBBER, Melvin

Resumen analítico por: Jorge Vargas

 

Los problemas sociales no pueden ser, de manera significativa, correcta o falsa y no tiene sentido hablar de soluciones óptimas a los problemas sociales a menos que antes de hacerlo se impongan unas severas condiciones. Peor aún, no tienen soluciones en el sentido de respuesta definitiva y objetiva.

Objetivo

Comprender la problemática de planificación política y social, como una secuencia de factores que a través del tiempo van generando otro tipo de  problemas, por lo tanto no se puede hablar de soluciones definitivas en materia social.

Reflexión Crítica

Las profesiones de cierta forma se han convertido en contra de las costumbres de cada pueblo, las personas han tomado cartas en asunto como defensa de sus costumbres, reflejadas en lo que conocemos como protesta popular, que no es más, que un movimiento social, que valúa el aporte profesional mediante sus propias necesidades, llevando a esté, a analizar la fase donde los procesos de formulación de objetivos, definición del problema y asuntos de equidad se unen y reestructurar los conceptos de los proyectos.

El autor desglosa esta idea en cuatro factores importantes para poder interpretara, en primer lugar indica a la “Formulación de Metas” donde debemos aprender a ver a nuestros objetivos tan crítica y profesionalmente como miramos a nuestros propios modelos y nuestras otras entradas (inputs), luego incluye a la “Definición del Problema”  donde el problema más intratable es el definir donde está el problema (el distinguir a una condición observada de una condición deseada) y el de localizarlos (encontrar en que parte de la compleja red casual yace verdaderamente el problema), en tercer lugar indica como “Los Problemas de Planificacion  son Wicked-problems.”  Las personas y profesionales ven a los proyectos de planificación como un problema científico, pero los proyectos sociales son totalmente distintos, los problemas de planificación son inherentemente wicked, no se solucionan nunca.

Existen diez propiedades que distinguen a los wicked-problems o problemas de planificación.

1.     No hay una formulación definitiva de un wicked-problem

2.     Los wicked-problems no tienen una regla determinada.

3.     Las soluciones a los. wicked-problems no son ni verdaderas ni falsas, son buenas o malas.

4.     No hay prueba inmediata ni ultima para un wicked-problem.

5.     Cada solución a un wicked-problem es una “operación de un solo disparo”; debido a que no hay oportunidad de aprender por ensayo y error, cada intento cuenta de manera significativa.

6.     Los wicked-problems no tienen conjuntos  de soluciones potenciales enumerables, como tampoco hay un conjunto bien descrito de operaciones permisibles que puedas ser incorporadas en el plan.

7.     Cada wicked-problem es esencialmente único.

8.     Cada wicked-problem puede ser considerado como síntoma de otro problema.

9.     La existencia de una discrepancia que represente a un wicked-problem se puede explicar de numerosas maneras. La escogencia de la explicación determina la naturaleza de la resolución del problema.

10. El planificador no tiene derecho a equivocarse.

En cuarto lugar incluye a “el contexto social” en un escenario en el cual un público pluralista está buscando políticamente una diversidad de objetividad, como es que esta gran sociedad va a proceder con sus wicked-problems, de forma planificada, como se van a indicar las metas cuando las bases valuativas son tan diversas. Por seguro una concepción unitaria de un bienestar público común es anacrónica. 

¿Los problemas se inician cuando tratamos de resolver otros problemas?